Es habitual partir de la premisa de que el vino nace en la uva, pero los metros sobre el nivel del mar en los que se desarrolla y el terruño de donde proviene resultan fundamentales para el resultado final.

Los viñedos de Bodega Isasmendi se encuentran a 2400 metros sobre el nivel del mar, al pie del imponente Nevado de Cachi. Esta característica los hace ubicarse entre los más altos de los Valles Calchaquíes, de la Argentina y del mundo. El clima de la zona es seco, con veranos largos y escasas lluvias. El suelo es franco arenoso profundo, con ripio y piedras sueltas, árido pero sumamente fértil.

La altura sobre el nivel del mar les confiere ciertas características únicas en el mundo. A mayor altura hay más y mejor radiación solar, lo que configura una temperatura con días más calurosos y noches más frescas. Se conoce como la "bendita amplitud térmica", la que produce un clima ideal para el desarrollo de las vides. En las alturas los vientos limpian el aire, la vegetación goza de excelente salud gracias a la ausencia de pesticidas, las lluvias suelen ser escasas, los suelos son más pobres y pedregosos y las aguas provenientes del deshielo de las montañas destilan pureza.

Sus viñedos son tratados mediante un método de agricultura ecológica (biodinámica), que utiliza exclusivamente preparados vegetales y minerales, en pro del equilibrio de su desarrollo integral y de la interpelación de suelo y plantas como un sistema de auto nutrición, sin intervención externa en la medida de lo posible. Las cepas de elaboración son principalmente malbec, torrontés, cabernet sauvignon; y en menor proporción tannat, merlot, syrah e incluso uvas criollas de la región, obtenidas en su mayoría del propio terroir.

"Agua, cielo y suelo: En el alma del vino se aprecia la
naturaleza del lugar que los vio nacer."